Thursday, April 03, 2008

Lo siento, pero lo siento

Amo los espacios abiertos. Salvo contadas ocasiones (conciertos de rock), procuro que mis visitas a lugares concurridos estén demarcadas por horarios atípicos, para no adentrarme en la chichonera.

Mi repudio por la turba nació en la universidad. Los que estudiamos fuera del perímetro urbano de Bogotá y no estábamos dispuestos a pagar peaje, o simplemente éramos (somos) pobres y no teníamos (tenemos) para la gasolina, recurrimos a las flotas.

Flota: racimo humano que recorre distancias intermunicipales al son del vallenato. Se caracteriza por viciar el ambiente sabanero con una mixtura de fragancias corporales boyantes.

Después de ingresar al vehículo, un mozalbete de escasas primaveras conducía a los individuos hacia el fondo y los acomodaba como figuras de tetris con frases como “al fondo del carro está vacío”, “¿me colabora?” o “de medio ladito puede pasar”.

Este magistrado es el máximo exponente del froterismo. Se cuela por entre los guacales, los estudiantes, las maquetas y las maletas para cosechar el pasaje de los presente. El problema radica en que en esta cruzada pierde totalmente el respeto por el espacio ajeno.

Lo más frustrante es que dado el sentido arrabalero del transporte es imposible decirle: “disculpe usted, pero percibo con total claridad cómo mi cuerpo está separado de sus genitales por escasos centímetros de ropa”.

Estas vivencias me generaron un trauma que hoy me impide ir a Andrés Carne de Res, Gavana o a cualquier bar o restaurante de moda. ¡Lo juro, no es por falta de plata!.

2 comments:

Annie Escandón said...

Muy cierto. Es un trauma tener que subirse en una flota llena de gente y a veces hasta gallinas.. y es cien veces más asqueroso cuando eres una niña; hay por lo menos 5 pervertidos con miradas que dicen más de las asquerosidades que están pensando... y expresiones como siga mami, adios reina y algunas otras más repugnantes hacen que cada día sea un cuento, y no me refiero a los de hadas.. jajajaja
Un beso

Paola said...

Exelente este post...jajaja... me trajo algunos recuerdos de experiencias que no quisiera repetir. Si!! yo tampoco tuve plata pa' la gasolina!!!!