Wednesday, September 02, 2009

Los vocablos prohibidos

En Bogotá una persona “pela el cobre” cuando evidencia su origen humilde tras proferir un vocablo comúnmente censurado por la alta alcurnia capitalina. Ejemplo: Ante el enunciado “páseme el peine para el cabello, que está en el bolso” el hablador recibe una mueca de desagrado.

La razón es simple, pero poco lógica. Para un bogotano de “buena cuna” las palabras peine, bolso y cabello tienen una frecuencia de onda que hiere el oído medio y genera un rechazo social automático. Lo correcto sería decir “páseme la peinilla para el pelo, que está en la cartera”. ¡No entraremos a discutir lo correcto o incorrecto que es llevar una peinilla en la cartera! Tampoco nos detendremos en la construcción de la frase. Concentrémonos en la forma, no en el fondo, y pongamos como ejemplo la dualidad cartera versus bolso.

Según la RAE:

Cartera: Objeto de forma cuadrangular hecho de cuero u otra materia generalmente flexible, que se usa para llevar en su interior documentos, papeles, libros, etc.

Bolso: Bolsa de mano generalmente pequeña, de cuero, tela u otras materias, provista de cierre y frecuentemente de asa, usada especialmente por las mujeres para llevar dinero, documentos, objetos de uso personal, etc.


De acuerdo con lo anterior, la palabra bolso define mejor el objeto del ejemplo, y cartera viene siendo sinónimo de billetera.

Conclusión. La Real Academia de la Lengua, máxima instancia del idioma español, aprueba que usted, jovencita, diga bolso cuantas veces le dé la gana. Pero trate de no hacerlo en el cuadrante comprendido entre las calles 72 y 100, y las carreras 15 y 7, o podría terminar crucificada en el parque de la 93.


Seguramente, las niñas del Femenino y los niños del Moderno no demoran en tramitar un proyecto de ley para dar cárcel a quienes profieran estos vocablos prohibidos.

Hasta entonces, mi querida niña, atropelle el elitismo con tranquilidad, porque el diccionario aplaude con entusiasmo su chabacanería.

5 comments:

Carlos Silva said...

Amigoooo como siempre e4xcelente, me reí mucho.. y ya se que le voy a regalar de cumple... un bolso!!!!

Patricia Martínez said...

Bueno, pues yo de buena cuna, así que uno diga: "pero que buena cuna", no soy. Pero mi madre era una cachaca, de esas ultra, casadas con el español de la madre patria y en concubinato con los regionalismos del interior del país. Y la palabra BOLSO, nunca merecío ese tipo de trato discriminatorio. Ahora, si pienso en la escuela formadora de señoras de la que me gradué, La Enseñanza, tampoco recuerdo que estuviera en la lista negra en la que si estaba CABELLO, por ejemplo. Es más, si no me voy muy atrás y pienso en las niñas uniandinas con las que trabajé en Edinorma, tampoco encuentro la acepción social. En fin, habrán de ser las nuevas generaciones, con las que tan poco trato tengo. Dios me libre.
Por otro lado, te recomiendo este blog: diccionariodeobviedades.blogspot.com, que ilustra maravillosamente como la RAE, muchas veces no sabe muy bien lo que dice. Muestra con mucha precisión que las contradicciones semánticas del manual del buen español, son pan del día. Lo cual, hace a la RAE, tremendamente divertida.
PD: Te invito a mi blog (hace rato nadie va y creo que es el momento de hacerle promoción).

Anonymous said...

Me encontré con este blog por casualidad, y leyendo este artículo puedo asegurar que quienes están faltando al idioma español sin lugar a dudas serían “los bogotanos de buena cuna”, que con muchas pretensiones resultan ser los más chabacanos.

Françoise said...

jajajajajaja... le puedes hacer competencia a Martin de Francisco.
Y no entro en mas detalles de fondo que se empiezan a herir suceptibilidades regionalistas ;)

Anonymous said...

Premisa 1:
Cartera: Objeto de forma cuadrangular (···) que se usa para llevar en su interior documentos, papeles, libros, etc.

Premisa 2:
(···) cartera viene siendo sinónimo de billetera.

Conclusión:
Sumercé puede llevar un libro en una billetera.
Eso lo quiero ver... :D