Thursday, July 15, 2010

"Mi amor, tenemos que hablar"

Varios lectores me han pedido que aborde este tema. Siento mucho no haberlo hecho antes, pero no es sencillo escribir de estos ámbitos sin vulnerar la política de no agresión de ¿MRpuP?

Finalmente, acá está la respuesta a su solicitud. Hice lo mejor que pude, así que mala suerte si alguna se siente ofendida.

Sexo, sexo, sexo. ¿No se les ocurre nada más? Es el tema del que más me piden que escriba. La posición más rara, la situación más hilarante, la experiencia más desastrosa. Todas las solicitudes en este sentido han estado cargadas de morbo, risas maquiavélicas y pensamientos enfermizos, pero sólo una fue hecha con real preocupación.

Un amigo cercano (pongámosle Fabio) me contó su caso, casi con lágrimas en los ojos. Puso punto final a una relación promisoria porque la integridad de su sentido del olfato se veía comprometida al momento de intimar.

- ¡Usted no se imagina, no me podía concentrar! -, me explicó, tomándome por los codos y zarandeándome.
- ¿Pero como para terminarle a esa pobre niña? ¡Se veían contentísimos!
- Cierto, estábamos muy contentos, pero es que desde la primera vez fue imposible. No podía dejar de pensar en los pescadores de cangrejos de Discovery Channel, en La Sirenita o en una barra de Sushi.

El problema de Fabio (o el de su exnovia) es uno de esos temas que se pueden tratar con los amigos, pero nunca con la directamente implicada.

- ¿Usted qué le diría? ¿Cómo le toca el tema? – me preguntó Fabio.
- Dadas las circunstancias, creo que lo mejor sería no tocarle nada.
- ¡No, hombre! Me refiero a cómo le haría caer en cuenta de su…
- ¿Estado? ¿Condición?

Debe ser una de las preguntas más difíciles del género masculino, en el tema que nos compete: ¿Cómo dirigirse a la doliente? (Ojo, doliente con la d).

Creo que ningún hombre sabe hilar esa conversación sin herir susceptibilidades, o sin recibir una cacheta con un alarido. “¡Es una condición glandular, imbécil!”.

Además, siempre se corre el riesgo de que le contesten a uno con una carcajada: “¡Jajajaja! No seas chistoso, tú no estás hecho precisamente de rosas. Y si de matar pasiones se trata, esa barriga no es nada inspiradora”.

Sé que me demoré mucho en escribir una entrada relacionada con sexo, y de antemano pido excusas. No sé cómo iniciar esa difícil conversación (perdón, Fabio), pero sí se me ocurre un modo de sugerirla tangencialmente.

- Mira mi amor, este blog es chistosísimo – dígale a la fémina, siéntela frente al computador y muéstrele esta entrada de ¿Me Regala para un Pan?

Ahora, espere la reacción de su novia.

Espérela… espérela… ahí viene… ¡Esa!

¿Sí la vio?
Así se haga la boba, sabe que el tema es con ella.

1 comment:

Françoise said...

ay no Juan... que horrorrrrr.... pobre Fabio!!! guacalaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
niña si ud lee este post y de paso este comentario, por favor!!! quierase un poquito!!!
guacalaaaaaaaaaaaa
(supongo que esto si es una historia cierta, verdad????)