Wednesday, October 20, 2010

Animales para el sexo

Hace poco me enteré de que en algunas regiones de Italia y España es permitido que los bares y restaurantes sirvan algunos pájaros cantores como aperitivos. Eso ubica al libro “Matar a un Ruiseñor”, de Harper Lee, en la sección de cocina de las librerías.

¿Por qué alguien haría algo tan atroz? ¿Cazar pajaritos y servirlos para picar, con cerveza? ¿El maní es insuficiente? La razón es la madre de todas las razones: Al parecer algunas especies tienen propiedades que potencian el desempeño sexual.

Los afrodisiacos (o afrodisíacos) siempre me han llamado la atención. Pero no por su dudosa efectividad sino por su extraña procedencia. Por ejemplo, en algunos países de Asia el cuerno de rinoceronte es considerado un poderoso acelerador sexual, además de un remedio para diversos males. No quiero pensar en cómo se obtiene tan terrible sustancia, pero me mata de curiosidad saber cómo dedujeron el asunto.

Tal vez un nativo de Sumatra, en un flechazo de lucidez, vio un rinoceronte paseándose por la pradera y pensó: “Tal vez si asesino a ese enorme animal y consumo su cornamenta solucionaré mis afecciones fisiológicas… y de paso conseguiré erecciones pronunciadas”.

- Eso no es nada-, dijo Patricia, una alegre peruana que trabaja conmigo, en una de nuestras tantas conversación chovinistas. – En mi país venden en la calle jugo de rana.

Efectivamente, en algunas regiones del país de los Incas “agarran una rana de las patas traseras y le dan tres golpes secos, para que muera. Le quitan la piel de un solo tirón, empezando por las ancas, le extraen las tripas y las vísceras y la introducen en la licuadora junto con zumo de uña de gato (…) Para evitar los huesos, la cuelan”. La explicación la pueden ver detenidamente en este video.

¡En fin! Todos los países tienen alguna creencia popular asociada al desempeño sexual, pero creo que en Colombia y en varios países latinoamericanos salimos bien librados del tema.

Nuestra fauna asociada al sexo cabe en una copa de helado; se prepara con limón, cebolla y salsa rosada, y se sirve con cuatro galletas de soda. Por supuesto, me refiero al coctel o ceviche Molotov, El Poderoso, Levántate Lázaro (para ellos) o Ábrete Sésamo (para ellas).

- ¡Qué pasa, mi hermano! Cuéntame qué trae el más poderoso -, dice un comensal cualquiera, dirigiéndose al cocinero como si fueran amigos de toda la vida.
- Ese viene con pulpo, camarón, róbalo, corvina, cangrejo, ostra, langostino, calamar y chipi-chipi.

Nunca me he atrevido a probar un tentempié tan elaborado. Además, sin el ánimo de ser aguafiestas, un ingrediente de nombre “chipi-chipi” me causa mucha gracia y no me suena a potenciador sexual.


Pago por ver una película pornográfica en la que la actriz grite “Ay, papi, qué comiste, ¿chipi-chipi?”.

2 comments:

Marce said...

No estamos tan bien librados, en la Costa (y hace poco me enteré que en Bogotá), hacen jugo con cangrejos vivos para este menester. No sé qué más le echen, pero uno escoge el cangrejo que será sacrificado y que dará su vida por unos minutos de placer.

Paula said...

Marce, ese es el famoso jugo de borojó. Es caleño y en un frasco de vidrio están los cangrejitos chocando sus tenazas contra el vidrio para poder salir, mientras el señor escoge al que le van a licuar :( También está el caldo de raíz (pipí de toro) o mejor conocido como caldo parao.