Friday, October 02, 2009



¿Y la wafflera?

Los niños no tienen pudor, vergüenza o tacto. Dicen las cosas como las piensan, señalan los defectos sin tapujos y preguntan todo, en el lugar menos indicado, en el instante menos adecuado y a la persona menos tolerante.

Por eso la inocencia infantil pocas veces es encantadora. Porque los padres de los inocentes pagan con creces la vergüenza que se les endosa como tutores.

Esa inocencia infantil, esos comentarios llenos de picardía, esas palabritas cargadas de humor sano, sólo se pueden disfrutar en dos circunstancias:
La primera, cuando uno no es el padre del crío que comete la falta.
La segunda, cuando uno sí es el padre, pero el comentario se hace sin público.

Por ejemplo, mi inocencia infantil favorita la protagonizó mi hijo de cuatro años. Recientemente, entablé con él una entretenida conversación en la que le preguntaba para qué sirven los electrodomésticos:

- ¿Para qué sirve el horno?
- Para calentar la comida.
- ¿Y la tostadora?
- Para tostar el pan.
- ¿Y la sanduchera?
- Para hacer sándwiches.
- ¿Y la cafetera?
- Para hacer café.
- ¿Y la wafflera?
- Para hacer… ¿guayabas?

Estábamos solos en el carro, y tuve que parar unos segundos para reírme a mis anchas.


2 comments:

Françoise said...

jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajjajajajajajajjajajajjajjajajajaja
Viste, S. le saco el sentido del humor al papa jajajajajajajaja

Anonymous said...

Vaya desatino... si es evidente que la wafflera sirve para... para... para hacer (galletas) wafers!
:D