Tuesday, January 05, 2010


Teoría de la tuza superable por mérito ajeno
 

Escribo este post por sugerencia de un amigo. Y lo hago en segunda persona del singular (tú). Por si las moscas, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia y las situaciones aquí descritas son producto de la ficción. No tienen nada que ver con la tuza de Mauro Lozano.

Estoy convencido de que los amores imposibles, (idílicos, “platónicos”) no se superan por mérito propio. No hay autoconvencimiento que venza a la traga maluca, ni ayuda psicológica que cierre ese ciclo.

Eso pasa porque los enamoramientos unilaterales no tienen peleas, reconciliaciones, malos días o buenos momentos. Son constantes hasta que se haga una declaración abierta de intenciones, caso en el que dejan de ser idílicos y redundan casi siempre en rechazos.

Así es, mi querido lector. Esa persona que te encanta te seguirá robando el sueño mientras la idolatras desde el rincón, en un silencio sepulcral. Y no hay nada que se pueda hacer al respecto.

Al menos no hay nada que uno, en calidad de enamorado (señorita Laura), pueda hacer.

El poder lo tiene ella, la ignorante, la que desconoce la cantidad de veces que te has empujado un aguardiente a su salud. ¡Salud!

La traga maluca se vence cuando esa persona baja del Olimpo, pone los pies en la tierra y abandona su carácter divino, arrumándose al nivel de los mortales. Normalmente, esto ocurre cuando comienza a salir con alguien.

En dado caso, podrá salir con un individuo mucho mejor que tú. Si eso pasa, siento decírtelo, la traga no desaparecerá. Por el contrario, aumentará exponencialmente en la medida en que el nuevo novio se acerque a la perfección, y florecerán los latigazos autoinfringidos:

“¡Obvio que nunca va a estar conmigo! ¿Ya vio el tipo con el que sale?”.

PERO (en mayúsculas), si el tipo con el que sale es feo, grosero o arrabalero, automáticamente la traga experimentará un proceso de desaceleración constante y el latigazo será reemplazado por un baldado de agua fría:

“No puedo creer que me gustara esa vieja. ¡Vea el tipo con el que anda!”.

En sus manos encomienda tu espíritu. Rézale a tu adorada diosa para que deje de serlo, porque en su futuro novio yacen tu paz o tu perdición.

Moraleja para romper el hielo del trascendentalismo:
Si una mujer bonita se cuadra con un paletero de trancón, automáticamente comenzará a verse como una almojabanera de peaje.

3 comments:

Anonymous said...

gustóme, pa qué.

Marce said...

Jajajajajajaja... ¿ves que tú también puede ser malo? Esto no te lo enseñé yo.

CarolinaVK said...

Me gusta este blog. Y me gusta este post. Te estoy esculcando porque Paula me dijo, y voy a seguir.