Tuesday, January 19, 2010


“¡Us-ted no me vio a-cá! ¿Estamos?”
 

Las zonas de rumba en Bogotá son diversas. Hay rumba para todo el mundo y todo el mundo tiene derecho a rumbear.

Algunas áreas son reconocidas por ser exclusivas (como la Zona T, la Zona G y el Parque de la 93) y por albergar algunos de los bares y restaurantes de moda.

No son sitios para todo el mundo, y por eso muchos locales se reservan el derecho de admisión y permanencia. Esto significa, entre líneas: “decidimos quién entra y cuándo sale”. La diatriba limita la capacidad de escogencia del comensal a la carta, que en ocasiones es una real barbaridad. Recuerdo que vi en una carta de licores que una botella de aguardiente costaba más de 120 mil pesos. Me da guayabo cuando me acuerdo.

En cuanto al derecho de admisión, el filtro es el portero. ¡Es increíble que el filtro sea el portero! Este señor, cuya mayor habilidad profesional es tener un tamaño descomunal, es el encargado de decidir si una persona entra o no entra. Por supuesto, su amplísima experiencia en denominación de perfiles y catalogación demográfica resulta insuficiente cuando se le paran en frente una mujer con clase y una modelo reparada. Como cuando se le entregan dos bananos a un chimpancé con una sola mano libre, no sabe qué hacer.

Al final, lo más hilarante de estas fortalezas impenetrables es su seguridad escalonada. Al menos yo lo encuentro graciosísimo. Si un individuo recibe la bendición del portero puede pasar al segundo filtro. Luego al tercero. Luego a la requisa. Y así, de a poquitos, se va llegando a la barra.

Claro que también hay sitios más flexibles. Sectores como la Calle 82, la Macarena, la Candelaria y la Avenida 19 no tienen tantos parágrafos y letra chiquita al ingreso. Y si usted quiere ir a rumbear como sea, donde sea y vestido como se le dé la gana, siempre encontrará las puertas abiertas en Galerías, el centro comercial Nutabes y cuadra picha.

Para que se ubique, cuadra picha queda en la Avenida Primero de Mayo.

Por lo que tengo entendido, tiene bares de todo tipo y a buenos precios, pero uno nunca se encuentra con nadie de la oficina, ni de la universidad, ni de ningún lado. Precisamente por esta razón, cuadra picha es una zona ideal para ventilar los amores clandestinos que no se pueden llevar a la Zona T o al Parque de la 93.

Esa jovencita que usted quiere (a la que le dice te amo) pero que nunca se la mostrará a sus amigos y mucho menos se la presentará a su mamá, la llevará a la Primero de Mayo con total tranquilidad, seguro de que no se encontrará con nadie… y si se encuentra con algún amigo, fresco, que él está en su mismo plan.

4 comments:

Iván said...

Juan, pero quedaría más divertida esta entrada si cuenta alguna de sus experiencias personales.

Pilar Londoño said...

Jejejej, "Por lo que tengo entendido..." "Un primo me contó que..."
;)

Marce said...

Claro, dicen... él "nunca" ha ido a esconder a la novia jajajaj

Yaya said...

"Por lo que tengo entendido" jajajaj "yo nunca he ido" me han dicho jajajajja te adoro primo!!!!!